Martes 18 de diciembre

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martes 18

Palabra que acampa entre nosotros

Él librará al pobre que suplica,

al humilde que no tiene defensor;

tendrá piedad del pobre desvalido,

y salvará la vida de los pobres.

Bendito sea el Señor, Dios de Israel,

el único que hace maravillas.

Sal. 71, 12-13.18

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A qué nos estamos preparando

La tercera semana de Adviento se corresponde con la semana de la esperanza. El salmo de este día nos invita a confiar, a dejar lo nuestro en sus manos, a no considerarnos autosuficientes, sentados sobre una soberbia que nos empuja a pensar que la solución de todo está en nuestras manos.

Es Él quien libra a la persona pobre, quien defiende a la oprimida, Él es el culmen de la justicia… A nosotros nos toca ser coherentes con nuestro discipulado y observar cómo se comporta Dios a lo largo de la historia. ¿Cómo podemos hacer de nuestro trabajo, voluntario o remunerado, tierra fértil para que crezca la justicia?

El relato del Génesis nos dice que Dios quiso que el ser humano fuera su colaborador, es decir, que trabajara con él en esa empresa de la creación, dando nombre, embelleciendo los alrededores… Poco después, el miedo, el temor a “ser menos que” (menos que Dios en este caso), hizo que lo que era una bonita labor, se convirtiera en un penoso esfuerzo que requería “el sudor de la frente”.

Lo estropeamos un poco, quisimos hacer del jardín del Edén un latifundio de manzanos transgénicos.

Pide a Dios que te llene de su buen juicio, deja tu pensamiento en el regazo cálido de Dios, él irá guiando tu conciencia, tus opciones. Levanta la cabeza y camina a la luz de su voluntad, irá  colaborando en una obra justa. Quizás no sea fácil revisar algunas decisiones, algunos espacios en los que participas, algunas relaciones poco evangélicas, poco parecidas a las relaciones justas y honestas de Jesús. No se puede servir a dos amos, ¿recuerdas?

Cuestión de fondo

¿Qué hemos hecho con el verbo trabajar? ¿Y con la palabra “negocio” (negación del ocio? Si Dios “se inventó” el trabajo como un servicio, como algo para dar vida, (poner nombre a los animales, darles identidad, nos dice el Génesis) ¿por qué lo entendemos como sacrificio (ejem, sacrificio significa acción sagrada… ahí queda) espantoso? ¿Cuántas veces usas expresiones como: “¡ah, no, no es mi trabajo!”, o “¡para eso le pagan!”?
 

 

 

 

Un gesto, una esperanza

Quizás sea bueno hoy que te preocupes por saber cómo se llama esa persona que limpia la oficina y darle las gracias. O el camarero que te pone un café, mírale a los ojos cuando se lo agradezcas, siente que es Dios quien te sirve. ¿Y si lo haces así tú también? ¿Y si te propones hoy, sólo por hoy, mirar a los ojos CONSCIENTEMENTE,  a quien trabaja contigo, a quien hace algo de forma gratuita y eres testigo… y le dices un simple GRACIAS?… ¿Y si le dejas una nota de agradecimiento al cartero?

Mirar como Dios mira, embelleciendo el corazón.

Caminantes como nosotros

La viuda pobre en el 2012.

Se nos encogió el corazón cuando le vimos echar dinero en la eucaristía del domingo, en el momento de la colecta. No nos miramos pero… el mismo pensamiento recorrió nuestras cabezas.

Sabemos algo de su historia. Inmigrante sin papeles en España, africano, sabiendo muy poco de castellano… Vive en un piso compartido con otros africanos.  Hasta hace nada no tenía trabajo (de hecho, el día que hizo su ofrenda no tenía empleo), ahora ha encontrado uno y su cara es pura transformación. El sol ha amanecido en su vida. La decisión de volverse, fracasado, a su casa queda aplazada porque de nuevo puede colaborar desde aquí, a pesar de la distancia, la nostalgia y la querencia.

Su trabajo no le da para zapatos, ropa, y a veces ni tan siquiera para comida, pero… él ha echado lo que tenía en el cepillo del templo. ¿Quién comparte con quién? ¿Quién da a quién?

A esto podemos llamarlo “mover el dinero”, quién sabe si su aportación no acabará en su casa de Ghana.

Nuestro mundo está lleno de “viudas pobres” que, sin pretenderlo, nos dan lecciones de humildad, solidaridad y entrega. Y ahí está Jesús, señalando con el dedo, admirado, orgulloso de ese hermano, de esa hermana.

Eso también es dar la vida.

Oración para que nos acompañe durante el día

Ser puro y transparentar amor,

irradiar la gloria,

ser simple, derramar la fragancia divina,

crear belleza, ser honesto,

construir el cielo en la tierra.

Vivir aquí y ahora,

luchar y esforzarme,

vivir el presente,

mirar hacia adelante,

caminar hacia el futuro,

vencer el mal,

participar en la carrera de la vida.

Confiar en el bello amor divino,

ser conducido por Él,

decir adiós al pasado,

aprender la libertad de los pájaros,

ser icono de la ternura de Dios.

Si esto te toca

Vídeos para reflexionar, estés o no de acuerdo:

El valor de la solidaridad: http://www.youtube.com/watch?v=BGQBs1RJFIE

Espiritualidad en el trabajo (Brahma Kumaris):

http://www.youtube.com/watch?v=OzHhTNyBRWU&feature=related

Economía, empresa y espiritualidad en el siglo XXI (Judaísmo):

http://www.youtube.com/watch?v=0kms5ZAlpR8&feature=related