Itinerario de iniciación a la ecología integral (I)

La experiencia ECCE (Espiritualidad Cristiana en Clave Ecológica) ha seguido avanzando en este tiempo, aunque las limitaciones de tiempo han hecho difícil ir compartiendo los avances que hemos ido reaizando en este campo, el de la espiritualidad en clave ecológica, que necesita de tanto trabajo y de tantos espacios para compartir y crecer. Por eso retomamos la tarea de continuar compartiendo los materiales que vamos desarrollando, en la esperanza de que puedan ser útiles para otras personas o grupos que caminen en la misma búsqueda, o que sirvan para un intercambio fructífero con ellas, algo a lo que siempre estamos dispuestos.

A raíz de nuestro primer retiro ECCE, cuyos materiales están accesibles ya desde más de dos años en esta misma web (https://cristianismoyecologia.com/2023/06/23/trabajando-en-un-itinerario-de-espiritualidad-ecologica/), fray Eduardo Agosta, hoy responsable del área de ecología integral del Departamento de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Española, nos planteó que sería de enorme interés desarrollar un pequeño itinerario de iniciación a la ecología integral que pudiera servir para motivar la dimensión ecológica de la fe en diferentes grupos cristianos, y preparar así la posibilidad de su participación en retiros como aquél que habíamos compartido. Era difícil negarse a esa propuesta, y durante varios meses algunos de los miembros de ECCE (Adilia, José Antonio y quien firma esta entrada, Miguel Ángel) nos pusimos a trabajar en un esquema de trabajo que, partiendo de la estructura pedagógica de la encíclica Laudato si’, del papa Francisco, ofreciera un breve itinerario que, completado con la participación en un retiro como el ya mencionado, supusiera una iniciación suficiente en la dimensión creacional y ecológica de la fe cristiana.

Una vez desarrollado, enmendado y aprobado por el resto del equipo, pasamos a compartir dicho itinerario, enfocado principalmente a grupos de adultos (por lo que requerirá de los ajustes necesarios para poder ofrecerse en otros ámbitos), que iremos ofreciendo en entregas parciales correspondientes a las tres etapas en que hemos dividido el mismo.

ETAPA 1. ¿Qué le pasa a nuestra Tierra? (Laudato si’, capítulo 1)

El papa Franciso comienza su encíclica mirando a su alrededor, y tomando nota de la realidad de crisis ecológica y social en que vivimos sumidos. No se puede hacer la vista gorda ante la realidad: es lo que hay que leer a la luz del evangelio. Dejarse interpelar por los signos de los tiempos es el inicio del proceso de conversión que la persona, la Iglesia y la sociedad deben desarrollar en cada momento de la historia.

Crisis social, crisis medioambiental

En el documento adjunto desarrollamos los contenidos de esta primera etapa, pensados, como el de las otras dos etapas, para desarrollar en una reunión de unas dos horas (cualquier otro esquema temporal es válido con las adaptaciones que sean necesarias). Después de una breve presentación del tema, y un pequeño ejercicio de invitación a la contemplación, proponemos un esquema de trabajo en grupos a partir del documento “Nuestra casa común. Una guía para el cuidado de nuestro planeta vivo”, fruto de la colaboración entre el Dicasterio para el Desarrollo Humano Integral del Vaticano y el Instituto de Medio Ambiente de Estocolmo. Se trata de un documento con amplio soporte gráfico que, de manera atractiva, se acerca a cada uno de los problemas medioambientales comentados en la encíclica. Al completar estre trabajo, se propone a los participantes poner en común lo descubierto en cada uno de los grupos, y trabajar a continuación todos juntos en una dinámica que refleja la injusticia y la inequidad a nivel social en el mundo, tema que no podemos dejar de lado si queremos un acercamiento integral a la crisis actual. Después de habernos hecho conscientes de todo ello, concluimos con una oración compartida.

Hemos trabajado así con la realidad en la que vivimos. Las siguientes etapas nos ayudarán a leer dicha realidad y a prepararnos para poder asumirla primero, y transformarla después, desde el Evangelio.

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