LS 30. Por una cultura del agua como derecho fundamental y bien público

30. Mientras se deteriora constantemente la calidad del agua disponible, en algunos lugares avanza la tendencia a privatizar este recurso escaso, convertido en mercancía que se regula por las leyes del mercado. En realidad, el acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, porque determina la sobrevivencia de las personas, y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos. Este mundo tiene una grave deuda social con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque eso es negarles el derecho a la vida radicado en su dignidad inalienable. Esa deuda se salda en parte con más aportes económicos para proveer de agua limpia y saneamiento a los pueblos más pobres. Pero se advierte un derroche de agua no sólo en países desarrollados, sino también en aquellos menos desarrollados que poseen grandes reservas. Esto muestra que el problema del agua es en parte una cuestión educativa y cultural, porque no hay conciencia de la gravedad de estas conductas en un contexto de gran inequidad.

Imagen enlazada de https://cristianismoyecologia.files.wordpress.com/2017/05/50e04-ahorrodeagua.jpg

El Papa nos presenta ahora tres claves claramente socioculturales para una correcta comprensión del tema del agua:

  • el agua como derecho fundamental y, por tanto, bien público, que no debe ser reducido a mera mercancía. Hay que tener cuidado con la tendencia actual a la privatización de dicho bien, que nunca debe alcanzar a la titularidad del mismo, sino en todo caso a la gestión de su suministro, siempre que se garantice el acceso universal y se gestione con criterio de bien común, es decir, con un aprovechamiento eficiente dirigido a reducir los costes para la comunidad y no a aquilatar los beneficios para quien lo gestione.
  • la solidaridad efectiva con quienes no tienen acceso al agua potable, contribuyendo efectivamente la suministro de la misma y a que dicho suministro se convierta en una prioridad de cualquier administración pública
  • la responsabilidad en el uso del agua, tanto en los países desarrollados como en los que se encuentran en vías de desarrollo, tratando de reducir su consumo y la repercusión del mismo sobre las reservas futuras del preciado elemento y sobre el medio ambiente. La austeridad será siempre una alternativa de actuación para la gestión y el uso de cualquiera de los recursos naturales.

Miguel Ángel

https://www.youtube.com/watch?v=JPxB8gltnKs

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