Somos parte de la Naturaleza que des-cuidamos

Siguiendo el camino de la Cuaresma ecológica (pág. 9), hoy nos hacemos conscientes de nuestra realidad profundamente conectada e interrelacionada con la Naturaleza que nos rodea, con el agua que sacia nuestra sed, con los hermanos que habitan la Tierra… Y, sin embargo, ¡tantas veces des-cuidamos esta relación, esta red de relaciones!

Hagámonos conscientes de ella, y veamos dónde la red necesita reparación. Anotémoslo, y revisemos cómo vamos siendo consecuentes con esta conciencia progresiva. Porque, como nos dicen las lecturas de hoy,

cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
y sacies al alma afligida…
Serás un huerto bien regado,
un manantial de aguas que no engañan. (Is 58)

«¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?» (Lc 5)

Nada, ni nadie, nos es ajeno.

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