32. Los recursos de la tierra también están siendo depredados a causa de formas inmediatistas de entender la economía y la actividad comercial y productiva. La pérdida de selvas y bosques implica al mismo tiempo la pérdida de especies que podrían significar en el futuro recursos sumamente importantes, no sólo para la alimentación, sino también para la curación de enfermedades y para múltiples servicios. Las diversas especies contienen genes que pueden ser recursos claves para resolver en el futuro alguna necesidad humana o para regular algún problema ambiental.
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Imagen enlazada de http://www.lostiempos.com/sites/default/files/styles/noticia_detalle/public/media_imagen/2017/3/1/desforestacion.jpg?itok=WoEbp-fE |
En esta ocasión, aparece con gran crudeza en qué puede estar consistiendo la actividad humana en el ámbito industrial y mercantil: en depredación, en destrucción de vida. Es a la vez una realidad y una magnífica metáfora, porque expresa exactamente lo que la pura economía de mercado está llegando a ser: una lucha por la supervivencia individual basada en el triunfo del más fuerte. Y esto no puede ser en absoluto defendible.
Y es que destruyendo vida destruimos también futuro. No solo complicamos la vida de generaciones venideras, sino que les privamos, nos privamos, de recursos específicos que pueden aportar soluciones a esos mismos problemas. Desde luego, no parece una buena apuesta.
El asunto está de plena actualidad a causa de los estragos que el cultivo de palma aceitera está produciendo, sobre todo en los países del sureste asiático. Pero ya hace años que el problema era conocido, y se iniciaron campañas contra, por ejemplo, fabricantes de productos de higiene que contribuyen, con su demanda de ese tipo de aceite, a la pérdida de la selva en el sudeste asiático. El video que cierra esta entrada es una muestra de ese tipo de campañas, y muestra muy bien las múltiples facetas del problema
Miguel Ángel
