3ª semana de Adviento: Conscientes de cómo contribuimos a la vida de otros
Miércoles 18. Ahorros que no ven, corazón que no siente

Jr 23, 5-8
Sal 71
Mt 1, 18-24
Si tú quizás sabes que es la Navidad
Podrás tal vez mis preguntas aclarar
Si tú quizás sabes toda la verdad
Cuéntame poquito a poco,
Cuéntame la Navidad
¿Ustedes qué me dan?
Un 3% anual
¿Sólo?
El sorteo de 3 viajes a Cancún cada semana y… poder despreocuparse.
¿Y yo que les doy?
Su confianza y un poco dinero. Con el de millones como usted obtenemos mucho poder: la capacidad de controlar la economía, los medios de comunicación, de especular, de invertir donde ganemos más (puede ser: armamento, nucleares, construcción, alimentos…).
Con su dinero y estos beneficios convertiremos en millonarios a nuestros consejeros, repartiremos dividendos a nuestros accionistas, pagaremos nuestras grandes campañas de marketing y publicidad, haremos lobby a todos los niveles para que las decisiones políticas beneficien nuestra actividad y le devolveremos su dinero con intereses si no quebramos en el proceso. Pero esté tranquilo, el Estado nos cubriría.
¿Todos ganamos entonces?
Bueno; quizás el planeta se resienta agujereado, contaminado y recalentado; la cizaña y el espíritu competitivo crezca en las relaciones sociales y laborales, la diferencia salarial entre élites y trabajadores se dispare, el empleo sea más precario y quizás, lo más curioso, se sigan haciendo y tirando millones de cosas innecesarias para la humanidad mientras existen tantas carencias sociales por cubrir y desarrollar a lo largo y ancho del mundo.
Esto es lo que hay, si quiere otra cosa, vaya a la banca ética.
Más vale poco con justicia que muchos ingresos con injusticia. (Prov 16-8)
Padre nuestro, danos el valor para cuestionar la realidad,
rebelarnos y actuar en consecuencia con el dinero que poseemos. Amén.
Otros materiales:
Vídeo: “Con tu dinero”
Pequeñas lecturas bíblicas:
Isaías 5 8-9 “¡ay de aquellos que añaden casas a casas y juntan campos con campos hasta ocupar todo el lugar y quedar como únicos propietarios del país! En mis oídos ha sonada la palabra del Señor omnipotente: ¡las muchas casas quedarán en ruinas; grandes y bellas, no habrá quien las habite!”
Hebreos 13-16: No os olvidéis de hacer el bien y de compartir vuestros bienes con los demás, pues ésos son los sacrificios que agradan a Dios.