Palabra que acampa entre nosotros
Isaías 2, 1-5
El será juez de las naciones, árbitro de pueblos numerosos. Convertirán sus espadas en arados sus lanzas en podaderas. No alzará la espada nación contra nación, ni se prepararán más para la guerra.
Mateo 8, 5-11
Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión suplicándole: Señor, tengo en casa un criado paralitico que sufre terriblemente. Jesús le respondió: Yo iré a curarlo.
A qué nos estamos preparando
El oráculo de Salvación de Isaías es uno de los más hermosos cantos a la paz universal. La Jerusalén del final de los tiempos será centro de peregrinación de los pueblos, e irradiará una paz total que transformará el armamento en instrumento de progreso pacifico y pondrá fin al negocio de la fuerza. En el centro está el reconocimiento de Dios: de su ley y su palabra.
La guerra es un negocio que esta haciendo mucho daño en nuestra sociedad directa e indirectamente. Directamente con la cantidad de fondos destinados a la compra de armamento, según el periódico “Público” durante 2009, el negocio de la guerra movió en España más de 1.300 millones de dólares, (964 millones de euros), el Estado adquirió armas por valor de 431 millones de dólares, pero las empresas españolas vendieron armamento por
925, unos 686 millones de euros. Indirectamente con todo el daño que ocasiona una guerra, del que no somos ajenos, como muerte, enfermedad, campos de refugiados, exiliados, etc. Esto hace que el desarrollo de muchas personas no se realice como se debería realizar.
Pero mucho más importante es el evangelio de hoy. En el evangelio se muestra un espejo. Evoca en nosotros las palabras que repetimos en la Eucaristía antes de comulgar: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarle.
El centurión que busca a Jesús es un pagano, un soldado romano que dominaba y explotaba a la gente. No es la religión, ni el deseo de Dios, sino más bien el sufrimiento y la necesidad que lo impulsan a buscar a Jesús. El centurión expresa su Fe en Jesús diciendo: “Di una palabra y mi sirvo sanará”. El cree que la palabra de Jesús encierra una fuerza creadora y sanadora. La Fe no consiste en aceptar, repetir y declarar una doctrina sino en creer y confiar en la persona de Jesús.
Jesús en el evangelio de hoy sana al criado del centurión, contribuye a que esa persona desde ese momento tenga una vida más saludable.
Son muchas las personas con las que nos cruzamos día a día en nuestros diferentes entornos (trabajo, parroquia, comunidad, portal, supermercados, etc) y muchas de ellas no viven en entornos saludables, muchas veces su enfermedad puede que no sea física o puede ser que sólo estén pasando un mal momento. Nosotros, al igual que Jesús, debemos contribuir a crear espacios más saludables para todos nosotros y para las personas que nos rodean.
Cuestión de fondo
¿Cómo contribuyo Yo a hacer los espacios en los que estoy más saludables?
¿Es algo que me sale de manera natural?
Un gesto, una esperanza
Durante el día de hoy (y si queremos podemos hacerlo extensible al resto del adviento) podemos dedicarnos a sonreír y a saludar de una manera más atenta a todas aquellas personas con las que nos encontremos en nuestro día a día en todos los diferentes espacios en los que estemos presentes. De este modo contribuiremos a hacer más saludables los espacios en los que nos encontramos.
Si nos resulta fácil podemos dar un pasito más y acercarnos a aquellas personas que se encuentran en nuestro trabajo, en nuestra facultad, etc, con la que normalmente no tratamos. Será un buen modo de hacer diferente la rutina de ese día y seguro que algo cambia el ambiente.
Caminantes como nosotros
El Movimiento “Free Hugs” (abrazos gratis) se conoce de su existencia desde el 2001, Jason Hunterlo inició cuando murió su madre, una mujer que abrazaba a la gente y daba amor a todo el mundo sin importar la raza, ni sexo. Pero es en el 2006 cuando el movimiento se expande por todo el mundo gracias a personas que desconocían la existencia del movimiento, personas que no seguían un movimiento, simplemente, una actitud.
LA HISTORIA
En el año 2004, un chico que vivía en Londres, volvió a su país natal Australia. Una vez allí, en la ciudad de Sidney, se sentía sólo, sus padres se habían divorciado, se acababa de separar de su prometida y su abuela estaba muy enferma. Para animarse decidió ir a una fiesta, donde una desconocida le regaló un abrazo, “Me sentí como un rey, fue lo mejor que me ha pasado nunca”, así describe ese momento. Seis meses después de este suceso, un 30 de junio, decidió salir a repartir abrazos gratis a la gente que transitaba por Pitt Mall Street en Sidney. Juan Mann, así es como se hace llamar, un juego de palabras en inglés para pronunciar “one man” que significa “una persona“, siguió con su actitud y salía todos los jueves por la tarde a repartir abrazos en el mismo lugar.
Un día abrazando conoció a Shimon Moore quien grabó al protagonista abrazando y el intento frustrado de la policía en prohibir los abrazos gratis. Pasaron los años y Juan Mann se puso triste por la muerte de su abuela. Shimon Moore para animarle editó las imágenes en una noche y le regaló el vídeo, seguidamente se subió a Youtube y gracias a la fuerza viral de este medio de comunicación, FREE HUGS se da a conocer en todo el mundo. En el 2007, aún puedes encontrar a Juan Mann dando abrazos como muchas personas en el mundo que han decidido seguir su actitud convirtiéndola en un movimiento global.
¿Cómo nace Abrazos Gratis en español? En Octubre varios abrazadores de Valencia y Barcelona siguiendo el ejemplo de Juan Mann salen a las calles a abrazar, pero es el 30 de octubre el día que empieza a expandirse ABRAZOS GRATIS por toda España y Latinoamérica gracias al nacimiento de la web abrazosgratis.org y el vídeo que la estrena, tanto la web como el vídeo es creado solidariamente por un abrazador: Joan Planas, condicionado por su anterior documental sobre la pobreza en el mundo: “Con Ánimo de Lucro“, estrenado el 1 de enero de 2006, rodado en Nicaragua y España.
Con Ánimo de Lucro transmite una simple idea para mejorar el mundo: ¡Cambia la Actitud y cambiarás el mundo! Actualmente abrazadores de todo el mundo están ayudando a difundir los abrazos saliendo cada semana a abrazar.
Oración para que nos acompañe durante el día
Gracias a ti Señor yo tengo la buena nueva para llevarla a todo el mundo. Tengo una misión esplendida que cumplir. Yo me comprometo libremente y a fondo en tu servicio, te pido que hagas penetrar tu vida en todas las fibras de mi cuerpo, de mi alma, de mi corazón, de mi voluntad, en una palabra, en todo mi ser.
Si esto te toca
– Web de “Abrazos gratis”: http://abrazosgratis.org/
